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17 Julio 2021
Bitácora de JAC. – La Noche de San Bartolomé -
La matanza de San Bartolomé o masacre de San Bartolomé, es el asesinato en masa de hugonotes (cristianos protestantes franceses de doctrina calvinista) durante las guerras de religión de Francia del siglo XVI. Comenzó en la noche del 23 al 24 de agosto de 1572 en París, y se extendió durante meses por todo el país.
La matanza de San Bartolomé, inscrita en el contexto general de las guerras político-religiosas de Francia, estuvo precedida de acontecimientos que ilustran esa violencia, pues fue resultado de un "proceso en escalada, cuyas últimas consecuencias no había deseado ni previsto", según expresó Catalina de Médici, aunque se habló de premeditación, en base a diversos puntos:
La paz de Saint-Germain, que puso fin a la tercera guerra religiosa el 8 de agosto de 1570.
El matrimonio de Enrique de Navarra y Margarita de Valois, el 18 de agosto de 1572.
El atentado contra el almirante Gaspar de Coligny, el 23 de agosto de 1572.
La rivalidad política entre católicos y protestantes franceses (hugonotes) provocó la matanza de San Bartolomé en 1572. El rey Carlos IX y su madre, Catalina de Médici, temían que los hugonotes alcanzaran el poder. Por este motivo, ordenaron el asesinato de Gaspar de Coligny. La matanza comenzó el 24 de agosto en París y se extendió a las provincias.
La paz de Saint-Germain, que puso fin a la tercera guerra de religión entre católicos y protestantes, resultó ser muy precaria, dado que los católicos más intransigentes no aceptaron varios de sus términos, como la infiltración del partido protestante en la corte y la administración. Tanto la reina madre Catalina de Médici como su hijo Carlos IX - que estaban dispuestos a realizar concesiones para que no recomenzara la guerra y sabían de las dificultades financieras del reino - defendieron los términos de la paz y permitieron que Gaspar de Coligny, líder de los protestantes, formara parte del consejo real.
Para afianzar la paz entre los dos partidos religiosos, Catalina de Médici concertó el matrimonio de su hija Margarita con el príncipe protestante Enrique de Navarra, futuro rey Enrique IV de Francia.
La boda, prevista para el 18 de agosto de 1572, no fue aceptada ni por el papa Pío V ni por su sucesor Gregorio XIII, en funciones cuando tuvo lugar la matanza. El rey Felipe II de España condenó de manera rotunda la política de la reina madre, y acabaría siendo el beneficiario de los hechos.
La boda propició, en París, la presencia de un gran número de nobles protestantes que acudieron en apoyo del príncipe. París era una ciudad anti hugonote: los católicos no aceptaban la ocupación de los protestantes. Los predicadores católicos, en su mayoría capuchinos, hicieron patente su rechazo frontal hacia el matrimonio de una princesa de Francia con un protestante. Incluso el Parlamento de París decidió mostrar su malestar por este matrimonio. Las protestas del pueblo se evidenciaron y se acentuaron ante el derroche de gastos y lujos que este matrimonio comportaba, más los rencores en ambos bandos por las masacres.
La Corte estuvo en tensión, Catalina de Médici no logró obtener el permiso del Papa para este matrimonio excepcional, y los prelados franceses no sabían qué actitud tomar. La reina madre empleó todas sus estrategias a fin de convencer al cardenal de Borbón para que oficiase los esponsales. La rivalidad entre los bandos religiosos reapareció, ya que la Casa de Guisa no estaba dispuesta a ceder su lugar a los Montmorency. Francisco, duque de Montmorency y gobernador de París, no consiguió controlar las revueltas urbanas. Trató de eludir los problemas que se avecinaban, pero prefirió abandonar la ciudad días después de celebrado el matrimonio. (continua) – jaimeariansen@outlook.com